POETAS SIN FRONTERAS - POETS WITHOUT BORDERS
POETAS SIN FRONTERAS - POETS WITHOUT BORDERS

TRIBUTO A LEONARD COHEN

Escrito el día 7 de noviembre, fecha del fallecimiento del creador canadiense.

Juan Sebastián Gaviria. 26-12-2016.

 

Estoy en La Ruidosa Pobreza, una finca en Tocaima que perteneció a mi abuelo y en la que pasé incontables fines de semana a lo largo de mi infancia. Antes de acostarme tuve que explicarle a mi hija qué eran los truenos, aquellos sonidos retumbantes a los que ella comenzó a replicar con un muy comprensible "tengo miedo". Solo se calmó cuando le confesé que a mí también me atemorizaban.  Después de que ella se durmiera empezó a sonar la lluvia, y los relámpagos se sucedieron con mayor frecuencia. Cuando por fin estaba a punto de quedarme dormido, un timbre de mi celular volvió a arrastrarme a la orilla. En la pantalla había un mensaje de un amigo. Decía: "Marica, Leonard se murió."

Por supuesto que no hacía falta poner el apellido. Ya lo veíamos venir todos. Tan solo hace ocho días mi esposa y yo estuvimos hablando sobre él y su inconcebible tenacidad. Tras escuchar la canción You want it darker, boquiabiertos ante la potencia de la letra, estuvimos conversando sobre lo sorprendente que era que un hombre de 82 años pudiera componer con semejante actitud. Aquella canción no era un ejercicio en absoluto distinto al que Leonard realizó a lo largo de una carrera musical y literaria que se extendió por más de medio siglo. Una lenta, concienzuda y calculada asimilación de la oscuridad.

Ahora son las once de la noche y estoy sentado en medio de las sombras. Cada vez que relampaguea, veo los potreros áridos, los árboles chuecos y los altos cáctus. Sé que mañana las revistas y periódicos pondrán a rodar la noticia de la muerte de Leonard, y que no faltarán los merecidos honores, las resumidas biografías, los recuentos de su discografía y los títulos de sus libros. Una frase me viene a la cabeza: "Escorpión, rara y perfecta criatura, que has hecho tu nido en mí". Y ahora otra: "I've seen the future baby, it is murder."

La primera vez que oí la voz de Leonard fue cuando era niño. Viajaba con mi padre, sentado en el puesto de atrás, y Suzanne o Bird on a wire sonaba en la cabina. Mucho tiempo después reconocí su voz en una de las canciones del soundtrack de Asesinos por naturaleza. Luego, en el 2010, compré La energía de los esclavos y celebré que un músico de su calibre también escribiera poesía. Caí en cuenta de mi inocencia cuando mi esposa me regaló la novela El juego favorito. Una cosa que estaba a la altura de Bukowski, Céline, Fante. Si lo único que Leonard hubiera hecho en su vida hubiese sido escribir esa novela, habría bastado.

¿Qué se supone que hagas cuando uno de tus héroes parte? No son seres queridos, pero les debes más que a muchos de tus familiares. Son extraños que se han abierto camino hasta el corazón de tu vida. Pero realmente no importa qué hagas, cómo reacciones cuando te enteras de que han muerto, porque has estado rindiéndoles tributo día tras día. ¿Acaso no hiciste de eso una carrera? Permitiste que te cambiaran, dejaste que algo tan aparantemente insignificante e inofensivo como una canción o un poema trastocara el rumbo de tu existencia. Y todas las mañanas te paras de la cama con ese relevo ardiendo en tus manos, y la duda de estar a la altura de las circunstancias se vuelve cada vez más vaga.

Sigue lloviendo. Los truenos suenan más lejanos. Agradezco el ruido de la lluvia al romper contra la tierra. Cuando un hombre como Leonard muere, no hay que darle un minuto de silencio, sino tan solo algo de música. Va a ser una noche larga.

 

The Future

(Traducción de JSG)

Devuélveme mi noche quebrada,

Mi cuarto cubierto de espejos, mi vida secreta,

Esto está solitario, no queda nadie a quien torturar.

Dame control absoluto

Sobre todos los seres vivos,

Y acuéstate junto a mí,

¡Es una orden!

Dame crack y sexo anal,

Toma el único árbol que queda,

Y méteselo por el culo a tu cultura.

Dame de vuelta el muro de Berlin,

Dame a Stalin y a Saint Paul,

He visto el futuro: es homicidio.

 

Las cosas se van a deslizar en todas direcciones.

No quedará nada que puedas medir.

La tormenta de nieve del mundo ha cruzado el umbral

Y ha invertido la orden del alma.

 

Cuando ellos dijeron:

"arrepiéntete, arrepiéntete, arrepiéntete..."

Me pregunto a qué se referían.

 

Tú no me conoces por el viento,

Nunca lo hiciste, nunca lo harás.

Yo soy el pequeño judío

Que escribió la Biblia.

He visto naciones crecer y caer,

He oído las historias, las he oído todas,

Pero el amor es el único motor de supervivencia.

Tu sirviente aquí ha recibido la orden de decirlo claro,

De decirlo frío:

Esto se acabó, no va a ir más lejos.

Y ahora las ruedas del cielo se desbaratan,

Puedes sentir la fusta del Diablo,

Alístate para el futuro: es homicidio.

 

El antiguo código occidental se quebrará.

Tu vida privada de repente estallará.

Habrá fantasmas, habrá incendios en la carretera.

...Y el hombre blanco bailando...

Verás a tu mujer colgando patas arriba.

Sus facciones cubiertas por el vestido caído.

Y todos los ridículos pequeños poetas acercándose,

Tratando de sonar como Charlie Manson.

...Y el hombre blanco bailando…

 

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